Esta semana estuve leyendo a Russel Brunson.
Personas que sigo lo suelen mencionar.
Un crack del marketing de respuesta directa.
Una de sus ideas es que los clientes que tienes son por tu culpa.
El perfil de cliente me refiero.
Por eso, escuchar a alguien quejarse de sus clientes, por lo consumidores de energía que resultan ser, se concluye con:
Es tu culpa.
Tú lo atrajiste.
Tú le dijiste que sí.
Tu rollo.
Tú.
Mira.
En uno de los restaurantes donde hice delivery esta semana, tenía ese cartel.
«ALCOHOL. Porque ninguna gran historia empieza con alguien comiendo ensalada»
Con ese copy, en la entrada del mostrador, está diciendo esto.
– Aquí mejor que bienvenido si eres de tomar alcohol.
– Si eres de ensaladas, no somos para tí. Porque no lo hacemos o nos sale muy m1erda (el menú sí tenia ensaldas jajaj)
– ¿Refresco? Nono. Aquí solo alcohol.
Y si
– Hay peleas de borrachos en el local, es culpa del negocio.
– Que te rompan botellas y vasos, es culpa del negocio.
– Que no te quieran pagar el trago, es culpa del negocio.
– Que le falten el respeto a la moza por un grupo de blancos borrachines , culpa del negocio
– Que tengan que cerrar fuera de la hora porque el grupete no se quiere ir, culpa del negocio.
Uff.
Muchas cosillas con solo ese cartel.
Yo prefiero ensaladas. Gracias.
