Te digo primer mundo y se disparan maravillas.
Oportunidades.
Transporte.
Negocio.
Trabajo.
Salud.
Todo bueno.
Por lo menos, es lo que percibo cuando hablo con mis amigos de Perú y no dejan de compararse con la vida australiana.
Muchos pros.
Sip.
Y entre los pros, hay contras.
Tienen que haber contras.
Que aburrido sería si no hubiera eh.
Bueno
¿Qué contras?
Contras como esperar 2 horas por una simple hamburguesa.
Esperar porque el McDonalds acepta más pedidos del que puede manejar.
jajajajaj
La foto es un clásico sábado de madrugada.
Horarios que los aussies les apetece su antojito.
Antojito después de la fiesta.
Después del dúo horizontal.
Después de los tragos.
Y uff…
Y puede que se duerman de la espera.
Porque ese McDonalds ya tiene esa fama.
Y si es primera vez que piden de allí, puede que no vuelvan a pedir nunca más.
Lo menos que puedo hacer es avisarle al cliente.
Parafraseo extremo:
«Papi, acabas de pedir del McDonalds con el récord de dolor de huev0s. Te conviene descongelar carne y freirla. Si no sabes hacerlo, te envío enlace de YouTube. Si fuera tú, cancelaría el pedido. Puedes esperar si quieres, pero aviso que hay más de 10 deliveries esperando. Si sigues aquí, te avisaré apenas tenga tu pedido».
Podría perder al cliente, sí.
O podría tener la propina más gorda de la noche y una conversación de madrugada de las que merecen cervezas de por medio.
Bueno, tengo que descongelar carne.
*sonido de carne friendo aquí
